lunes, 3 de enero de 2011

POR AMOR A LA VIDA

TODO POR AMOR... A LA VIDA
Eran las once de la mañana de un domingo cualquiera, y parecía que en la Av. Grau, en el distrito de barranco las cosas y la estática estaban a punto de detenerse, paralizarse para ceder gentilmente el paso a una oportunidad de compartir, crear y crecer como familia, como persona. Era evidente que la más emocionada debería ser Amelie, una pequeña bala perdida de seis años que tomaría instintivamente posesión del espacio, del parque, de la lagunilla, de las esculturas sembradas en el césped, pero la historia fue otra.
Recibimos las indicaciones, el cartón, las pinturas no tóxicas, los pinceles, el agua, marcadores, y listo. La pauta general era retratar a alguno de nosotros, y disponernos a la alegría, la conversación, a permitir que una energía nueva fluya. Una energía que no pasa por el televisor o la computadora, una energía que pasa por nosotros mismos al poder vernos sin intermediarios tecnológicos. Ubicamos nuestras cosas en un hermoso rincón cerca al molinillo barranquino, un árbol con decenas de años nos abrazaba y sin pensarlo, estábamos sentados, como tres niños, discutiendo colores y formas, debatiendo por quien haría los ojos, escogiendo las tonalidades de la ropa, matizando las pinturas... estábamos siendo una familia que hasta ese momento no habíamos sido.
EL PROYECTO
La aventura forma parte del proyecto educativo del Mac -Lima, son talleres que cada seis semanas se renuevan con el objetivo de integrar a las familias entre si, y promover un acercamiento natural y amable al Conversamos con Víctor Castro coordinador de proyectos educativos y creador de la propuesta, para descubrir la esencia del programa y los objetivos que buscan alcanzar. Por polémicas legales que están en vías de franca solución el museo aún no ha podido concluir su construcción, sin embargo victor castro nos explica cómo surge esta idea y a qué apuntan.
"Si el museo no puede existir todavía, que exista el espíritu del museo, que son las actividades, el arte es tan particular, que lo importante es lo que sucede en torno al arte, y el arte puedes verlo o experimentarlo. Entonces se propuso un programa educativo más constante, el programa "Arte en tu Parque". Empezamos con estos talleres en noviembre y hemos dado la oportunidad de trabajar otros temas ocultos, positivos, como es la integración familiar, la reflexión sobre el medio ambiente, el trabajo en equipo, el gusto por la naturaleza, el respeto. Es el discurso oculto, es de lo que se construye lo que estas experimentando".
La convocatoria va muy bien, gracias a la difusión del proyecto han logrado tener a 64 familias el fin de semana pasado, la necesidad por espacios que fomenten el arte y a través de él la conservación y el reciclaje, son fundamentales para crecer como país y como personas.
"Los departamentos de educación en los museos al ser educación no formal tienen esa virtud, te puedes lanzar, además tratándose de arte, tienes una inmensidad de posibilidades. Una de las características que tiene el proyecto es que se habla de intervención, instalación, o sea cada familia hace un pedacito de una gran instalación. Cada proyecto tiene esa naturaleza, utilizar el parque, las instalaciones externas del museo como plataforma de discusión, de creación y que la gente empiece a ver algo diferente. Se basan en materiales de doble uso, reciclado."
Es muy esperanzador ver cómo se está moviendo la energía y el amor en el país, son palabras que no solemos usar en relación a nosotros como colectivo, como grupo social, sin embargo esta experiencia lúdica y estructural nos demuestra que esa energía esta fluyendo. Que hay personas trabajando para construir un espíritu diferente, vibrante, integrador. Este proyecto tiene la maravillosa peculiaridad de comprobar, que si se puede integrar y democratizar los espacios, el arte, el discurso medioambiental. Aquí, el mismo parque que alberga a una familia de la Molina o San Isidro, alberga a una de Comas o podría albergar a una familia de Manchay. Es realmente inclusivo y abierto, nadie se queda fuera.
La verdadera inclusión social vendrá cuando creamos, con respeto y capacidad, que, por ejemplo, una escultura puede ser interpretada, consumida y disfrutada por cualquier persona. El costo simbólico es de dos soles, dos soles que te permiten pintar o armar una figura en materiales reciclados, para luego pasar al día siguiente y ver tu obra instalada en el parque. Expuesta con todo el valor y la autoestima que en el proceso se gesta. Sin críticas o perfección, con la sencillez de un corazón dispuesto a recibir, durante 45 minutos o más, un poco de paz y creatividad. Integrando a los niños y adultos a un Museo que pronto, esperemos, esté listo para la comunidad.
LA FILOSOFÍA DETRÁS DEL PROYECTO
Víctor Castro, escultor y educador , radicado en nuestro país, es conocido por su actividad como recolector. Su proyecto más innovador "", escultura social que produjo gracias a un trabajo dedicado y minucioso de recolección de tapitas de botellas, un millón de tapitas fueron la esencia de su escultura. Contenedores de vidrio que albergaban miles de tapitas recolectadas por cientos de personas. En el Parque Salazar, en Miraflores, estuvieron expuestas durante muchos días, simbolizando la profundidad y el compromiso social de Víctor, su visión integradora y curiosidad infinita por la vida.
"Yo creo en el efecto multiplicador, y creo en el trabajo de hormiga. Y un poco lo que esta sucediendo aquí en el museo (Mac -Lima) es parte de eso mismo, como con el proyecto de recolector, estoy convenciendo poco a poco a la gente, de tapita en tapita, y de pasar la voz". Así es Víctor Castro, un apasionado propulsor de la vida, la alegría y el trabajo constante.
¿Cómo proteges tu parte positiva, tu esperanza, tu sueño? ¿De qué la alimentas?
De mi locura, yo tengo ideales. Me formé en una universidad humanista, y su eslogan era, "el hombre solo se realiza al servicio del hombre", y para mi realmente es una práctica. Desde muy chico me dieron muchas oportunidades, soy una persona de retos. Tengo una especialización en Educación del Arte, mi trabajo educativo no es una cosa al azar, tengo didáctica, tengo metodología.
Es parte de la responsabilidad social, uno no puede vivir de improvisaciones.
Exactamente, y si tienes esas herramientas puedes manejarlo. Para mi el arte es tan importante como productor, como escultor, ¿de qué me sirve estar encerrado en mi taller haciendo esculturas, si al otro lado no hay nadie que esté educando al público para que reciban, entiendan y consuman lo que yo estoy haciendo?.
Es una irrealidad, una burbuja.
Por un lado tengo que seguir haciendo mis esculturas y por el camino lateral tengo que ir preparando nuevos públicos.
Posiblemente sea lo atractivo de tu trabajo, de alguna manera colectivizaste algo que empezó siendo individual, lo compartiste, te abriste sin miedo a que se rían o a que se burlen, rompiste el esquema clásico del artista de galerías, el inaccesible. Pasa por la sencillez, y ese vehículo es el más interesante, el hecho de que sean tapitas, latas, de que sea un parque, allí hay una esencia que transcurre por un conducto diferente.
La simplicidad, yo lo identificaría como las cosas más simples, donde nadie ve, es donde yo veo, porque ahí es donde están las cosas maravillosas. Me he dado cuenta a través de los años que no necesito mucho para ser feliz, y que la gente tampoco necesita mucho para ser feliz, entonces si yo lo sé y lo he entendido, porque no lo puedo transmitir. Lo más importante en la vida es la acumulación de conocimiento y experiencia, pero eso debe ser una plataforma para enseñar, para transmitirlo más allá.
Los Cangrejos, una reflexión necesaria
¿Cómo diferencias un balde de cangrejos extranjeros de uno de peruanos? En el balde de cangrejos extranjeros están haciendo de todo para salir, los cangrejos peruanos cuando uno está saliendo otro lo baja, es muy cierto, tristísimo, pero no es condenatorio.
Entonces yo he inventado un balde nuevo, que es uno igual pero que tiene un montón de palanquitas, como clavitos separados. Lo interesante es que somos cangrejos, y un cangrejo es una persona bien dotada, con un caparazón fuerte, con dos tenazas fuertes, con un montón de patas para ir veloz, con unos ojos, o sea el cangrejo es un buen modelo, somos potentes, somos súper poderosos de hecho, pero lo único que necesitamos son caminos, herramientas.
Mi nuevo modelo de balde es uno con muchos clavos para que cualquier cangrejo que quiera salir no tenga excusa y por más que lo quieran jalar, el va a estar bien macizo y va a salir. Pero a un cangrejo viejo nunca lo vas a convencer de perder ese miedo, de que tantas veces lo han tumbado, no es culpa de el. Es culpa de un sistema que le ha enseñado a tener miedo y a dudar. El cangrejo viejo no va a cambiar fácilmente, pero tiene crías, y estas crías están aprendiendo, ¿por qué vamos a dejar que sigan aprendiendo el modelo equivocado?
Esa es la esencia de tu trabajo
Exacto, trabajemos con los pequeños, y enseñémosles que todo lo que se puede hacer, se puede hacer muy bien. Que todo lo que se tiene que aprender es muy divertido y que las posibilidades que hay son infinitas. Entonces sembremos en ellos motivación, ganas de superación. Diversión.
ESA SENSACIÓN DEL INFINITO ES MUY IMPORTANTE
Qué quieres ser, adonde quieres llegar. Lo primero que hago cuando empiezo un contacto con un chico, es preguntar qué quieres ser de grande, hoy en día qué te gustaría ser mañana, cuál es tu sueño. Un papá debería decirle a su hijo todos los días cuál es su sueño hoy, con qué sueño te despertaste hoy, no hay que bailar por un sueño, hay que vivir por un sueño. Hay que darles ciertas oportunidades.
Y cuando dices "darle oportunidades", no son necesariamente materiales.
Son espirituales, son mentales, darle la seguridad al niño. Para algunos padres es más fácil infundirles miedos para evitarse problemas, que darle la oportunidad que experimentar.
El tema de la crianza es una revolución, pero no negativa, hacer que todo ese proceso no sea visto desde la perspectiva del mártir. Porque existe otra manera de criar, con alegría, con emoción, con energía, energía no implica no tener miedo, el miedo existe, pero no te paraliza.
Claro, yo a los chicos más grandes les hablo mucho de la energía y a veces son insoportables, y cuando me tocó hacerles una evaluación (a sus alumnos en una escuela) les dije a todos lo mismo, pero les advertí que no le dijeran a nadie, "tu eres una entidad con mucha energía, con mucha potencia", es un coraje a veces saber que se están desperdiciando los recursos. Pero está la motivación, dar capsulitas, que sepan que pueden hacer un montón de cosas, y me encanta hacerme el amigo, el cómplice, ser uno más de ellos, con toda alevosía, no es lo mismo dárselo a que ellos descubran y encuentren el tesoro.
Al final es aprender a disfrutar el proceso, no solo el resultado final.
Los procesos son más ricos, esta experiencia en el parque se queda aquí, tu no te llevas nada, y poca gente se da cuenta de eso. El 99 por ciento es desprendimiento puro, se llevan la experiencia y somos felices. Lo que pasa es que los niños no tienen bloqueos, un adulto no se acerca a expresarse así no mas. Lo más importante que tenemos que buscar en los niños es que se sientan confiados en tener experiencias nuevas, que no están solos, que hay alguien que camina a su costado, que los acompaña. Y si queremos hacer algo de verdad va a ser solo a través de los chicos.
Ese es el camino ¿verdad?
Si yo pude convencer a mis amigos de que me juntaran tapitas, podía convencer a sus hijos y encantarlos, era mas efectivo (y de pronto saca de sus bolsillos dos animalitos diminutos y todo se vuelve risa, retrocedo el tiempo, ese que no se pierde, y vuelvo a ser niña, retomo sin bloqueos a la charla y entiendo, a plenitud, el mensaje). De esa manera abren el canal energético que tienen los niños, lleno de cariño, de amor, de buena onda, entonces tu aprovechas como un torrente a inyectar ideas, a motivar.
Ese espíritu desprendido, sin ímpetu egocéntrico, funciona con los niños.
De que me sirve trabajar muy feliz en mi taller, si no voy a disfrutar lo que la gente siente al ver mi trabajo, de una manera integral las experiencias son lo más grande.
Al final eso es lo único que te llevas, las risas...
Exacto. La sensación de la experiencia, el placer. La vida entera debe ser así, y a los chicos lo mas fácil es enseñarles a disfrutar, yo nunca busco hacer artistas, pero quiero gente que disfrute el arte, todos podemos gozar. Los niños no tienen ningún problema con su seguridad, somos los papás quienes les enseñamos a ser inseguros. En otros términos, puedes estar facilitando cuestiones claves, una idea fundamental es invertir el rol, aquí en el parque quien manda es el niño. Dándole al niño oportunidad de tomar decisiones y al padre a conocer a su hijo, después de esta experiencia ambos se ven de forma diferente.

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